La “Googlemanía” se expande por las empresas

La “moda” del rediseño de espacios de trabajo flexibles y áreas de juegos para el personal, que empezó años atrás en firmas tecnológicas y “puntocom”, se está trasladando a más industrias. De qué forma influye la Generación Y, la mayor movilidad y el trabajo a distancia a la hora del rediseño. ¿A dónde van los directivos?

En Square, la nueva compañía de Jack Dorsey, fundador de Twitter, que funciona en Silicon Valley y maneja más de o bien dólares americanos s2.000 millones por año en transacciones móviles, las paredes son de vidrio y tienen oídos. Todo el mundo se ve y no hay secretos.

¿La razón? Conforme contó el propio Dorsey hace algunos días en The New York Times, fomentar la “confianza y la trasparencia” en los empleados, lo que entonces se traslada a los clientes del servicio.

Es que, a su juicio, “la compañía debe reflejarse en el producto y a la inversa.”.

Consultado sobre el peso que tiene el diseño del espacio en el éxito de una organización, Dorsey respondió que es “extraño que una compañía financiera se centre en el diseño”, pero es un primer paso para comenzar a hacer las cosas de forma diferente y conseguir nuevos objetivos.

A miles y miles de kilómetros de distancia, las oficinas argentinas no se quedan atrás de esta tendencia de diseño que impulsa y plantea significativos cambios en los espacios corporativos.

Y lo que hace unos años empezó como una “moda” entre las compañías tecnológicas y las “puntocom”, con Google como predecesora de espacios de trabajo más flexibles y con áreas de esparcimiento para sus empleados de lo más variadas y también, aun, insólitas, se está trasladando a cada vez más industrias del mercado.

Multinacionales de consumo masivo, compañías químicas, bancos y financieras, empresas de seguros, firmas de asesoría, telefónicas y petroleras, entre otras, se están contagiando del nuevo estilo y flexibilizando sus espacios.

Pero, ¿qué lleva a las organizaciones a mudar sus instalaciones? Conforme a los especialistas consultados por iProfesional.com, son múltiples los motivos que confluyen en la resolución de un rediseño corporativo:

La escasa disponibilidad de oficinas, para llevar adelante una mudanza en el corto plazo, en caso que un aumento de la dotación así lo requiera.
El aumento de los valores del m2 (sobre todo en distritos de Capital como Puerto Madero y en la zona norte del Gran Buenos Aires) tanto para arrendar para sostener.
La mayor movilidad del personal.
El incremento de la cantidad de empleados que, gracias a la tecnología, cuenta con la posibilidad de efectuar trabajo a distancia, y cuyos espacios fijos pueden ser aprovechados con otras funcionalidades.
Las demandas de la Generación Y, a la que tanto necesitan “conquistar” y retener, con respecto a espacios que faciliten la comunicación y la creatividad.
Una mayor conciencia sobre la importancia de brindar bienestar al personal.
La necesidad de comunicar, por nuevos medios y de manera constante, los valores de la organización.
Relaciones más horizontales entre los colaboradores.
El fuerte impacto en el clima laboral y en la productividad.

“La tecnología saca a las personas de sus escritorios. Ya no precisan sentarse allá para contar con sus elementos de trabajo. Como consecuencia, hoy las organizaciones no necesitan conectar muebles entre sí sino más bien personas”, remarca Víctor Feingold, presidente de Contract, firma dedicada a la arquitectura corporativa que hizo proyectos para Google, Basf, BGH, Chandon, Dow, Mercado Libre, Nextel, Techint, Visa, Motorola, Samsung, Du Pont y Syngenta, entre otras muchas.

Además de esto, apunta Feingold, dado que el trabajo se lleva a cabo poco a poco más en equipos, la gente necesita encontrarse con sus pares e intercambiar ideas en ambientes laborales más relajados.

“Los escritorios vacíos son hoy una postal propia de las oficinas, pues los empleados están en otros lados, en asambleas, afuera, visitando clientes del servicio. Las que están colapsadas, en cambio, son las salas de reunión”, equipara el líder de Contract.

Por estos motivos, se necesitan cada vez menos puestos fijos y más lugares comunes que favorezcan los encuentros frente a frente y espontáneos, y que posibiliten y también acrecienten la comunicación por fuera de la red.

A su vez, Feingold sugiere no pasar por alto que los integrantes de la Generación Y se conectan de una manera horizontal, como pares, escapándole a relaciones jerárquicas o bien verticales.

En este sentido, Maria Cristóbal, directora de la ciudad de Buenos Aires Planning (BAP) y presidenta de la Sociedad de Facility Management, comenta que existen conceptos que están claramente adoptados en el mundo corporativo.

¿Un ejemplo? Los espacios de reuniones informales y abiertos -en los que los empleados se pueden conectar y trabajar con sus notebooks- que llegaron para reemplazar a las salas tradicionales.

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