La Diferencia Entre Cada Test de Covid-19

Cerraremos este 2020 después de aprender nuevos conceptos, como PCR, prueba de antígenos, prueba de anticuerpos o prueba serológica. Pero, ¿sabes cómo distinguirlos?

La pandemia de coronavirus sigue en el ojo del huracán y son varias las pruebas que las personas pueden hacer para comprobar si tienen o no el virus Covid-19 o para ver si lo han padecido en el pasado.

PCR

Una de las pruebas principales y más efectivas es la famosa PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), que es capaz de detectar el ADN del virus en una muestra del paciente afectado.

Es una prueba que se puede realizar insertando el hisopo en la nariz o la boca y da resultados en aproximadamente 24 horas.

Pruebas de antígenos

También existe el test de antígenos, que es una muestra similar a la PCR, excepto que los resultados pueden conocerse 15 a 20 minutos después de su ejecución.

Prueba de anticuerpos

Mientras tanto, la prueba de anticuerpos determina si el paciente ha tenido anteriormente Covid-19 y si ahora tiene anticuerpos contra el virus. Por lo tanto, no se recomienda realizar la prueba de anticuerpos hasta al menos 14 días después de la aparición de los síntomas.

Prueba serológica

Además, también está la prueba serológica, que puede detectar la respuesta inmune de un organismo frente al patógeno mientras está respondiendo o ha respondido en algún momento a esa infección.

Cómo la Prueba de Antígeno amplía la capacidad de diagnóstico

Esta fue probablemente la primera de muchas semanas de noticias un poco más alentadoras, ya que la pandemia de Covid-19 es un tema obligatorio en la agenda.

Caída del número de casos, reciente anuncio de progreso en el desarrollo de una de las vacunas estudiadas, alivio de las limitaciones sociales (el distanciamiento es preferible al aislamiento), todo mientras el buen clima veraniego instala a lo largo y ancho del país.

Sin embargo, sabemos muy bien que todavía queda mucho por jugar para ganar este juego y la falta de estrategia puede llevarnos a retroceder varias casillas si solo apostamos por la suerte.

La pregunta obligada, entonces, es qué hacer para controlar la propagación de la enfermedad ahora que habrá mayor circulación de personas para prevenir los efectos de un posible brote.

Los profesionales coinciden en que además de concienciar sobre la importancia de seguir las pautas de cuidados activos, mantener los espacios, usar mascarilla y lavarse las manos repetidamente, se debe incrementar el número y la frecuencia de las pruebas para identificar los casos positivos.

Si es necesario, siga los protocolos de salud para prevenir reinfecciones.

Las pruebas rápidas de antígenos ofrecen ventajas significativas a este respecto, ya que los resultados se pueden obtener en 15 minutos con hisopados rápidos.

Este tipo de prueba no requiere instrumentos o equipos adicionales, lo que facilita su uso en diversos entornos sanitarios y permite a los profesionales sanitarios tomar decisiones inmediatas sobre la atención del paciente.

Como indican los estudios clínicos disponibles, esta es una prueba segura y confiable. Su sensibilidad es del 90% con una especificidad del 99,4%.

Un resultado positivo no requiere confirmación molecular porque este tipo de prueba detecta la presencia del antígeno específico (Ag) del SARS-CoV-2 y detecta de manera confiable a las personas que son más capaces de infectar a otras y una carga viral alta.

Países como España, Estados Unidos, Alemania e Inglaterra, entre otros, ya los están utilizando.

Por otro lado, su costo es menor en comparación con otros métodos de detección disponibles que involucran equipos, personal especializado y en consecuencia tienen mayores limitaciones para realizarse en grandes volúmenes simultáneamente.

La prueba de antígenos es, por tanto, una alternativa innovadora muy útil para complementar las pruebas de diagnóstico con RT-PCR y promover una estrategia de prueba más agresiva que, bien instrumentada y respaldada por la tecnología disponible, será la clave lograda aquí durante más de un verano.

Patricio